28 nov. 2010

NAVIDAD, NAVIDAD

NAVIDAD, NAVIDAD
(canción)

Nochecita que velas mi sueño
Nochecita de gran ansiedad
Alegría de un mundo risueño
Nochecita de felicidad.
Nochecita de dicha y ensueño
Navidad. Navidad. Navidad.

CORO:
Gloria a Dios, y paz en este mundo
Tradición de fe y de voluntad.
Canta el pueblo segundo a segundo
Sus canciones de amor y verdad
En su fe y en su amor tan profundo.
Navidad. Navidad., Navidad.

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EN ESTA NOCHE BUENA

ESTA NOCHE BUENA

Esta Noche Buena, ya todo es alegría
Todo el mundo canta al compás del corazón
Todo es entusiasmo y loca algarabía
Calles bulliciosas. De pompa y de canción.

Todo el horizonte presenta su Estandarte
Cada estrella llora gotitas de emoción
Lucen los colores allí de donde parte
Como un arco iris, la ley del corazón.

Gimen las campanas del Templo engalanado
Vuela en caravanas el eco de un cantar
Nubes que no tiñen un cielo despejado
Lira que sus notas invitan a gozar.

Cielo que se ufana de un mundo consentido
Dicha gozo y calma, todo es felicidad
Paz que hoy ha llegado a mi Ser entristecido
Mi alma ríe y canta en esta Navidad.

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AQUELLAS NAVIDADES

AQUELLAS NAVIDADES

Qué linda Noche Buena, La Navidad que impera
Ambiente que se embriaga de luz y de color
Qué linda está la fiesta, alegre y bulliciosa
Más yo, tan solo vivo soñando en un amor.

Alegran el ambiente, canciones de alegría
Y mientras todo el mundo comparte su emoción
En mi alma no hay consuelo. Murió mi fantasía
Por eso aquí en mi pecho, hay desesperación.

Viví en un falso mundo, de pena y falsedades
Caí en la desconfianza, el odio y el rencor
Recuerdo con tristeza aquellas Navidades
Cuando soñé en silencio, en buscas de un amor.

Sufrí por mucho tiempo, muy triste y amargado
Viviendo el desengaño. Dudando del querer
Hoy esta Noche Buena, recuerdo aquel pasado
Cuando con fe y anhelo, soñé en esa mujer.

Mujer de mis ensueños. Anhelo que me apena
La llevo aquí en el alma. Más todo fue ilusión
No quiero recordarla en esta Noche Buena
Pues tengo el pecho herido; y triste el corazón.

En esta Noche Buena. De angustia y pena muero
El mundo no comprende mi amarga soledad
Quisiera en esta noche, gritar al mundo entero
Que canto de tristeza, en esta Navidad.

15 oct. 2010

ALEX ARIEL EN SU PRIMER CUMPLEAÑOS

ALEX ARIEL
En su primer cumpleaños


Amanece cantando un nuevo día
Alborada de gracia y esplendor
En las almas hay cantos de alegría
Todo es gloria y es dicha en derredor.

Arielito alegría de las almas
Melodía y aroma de un jardín
Cual gorrión que gorjeando entre las palmas
Eres gracia y candor de un Serafín.

El ambiente que luce nada huraño
Engalana toda una inmensidad
Y pedimos a Dios en tu primer año
Dicha eterna de fe y felicidad.

Es poema tu imagen que recrea
Hay canciones y aroma en tu vergel
Para el mundo feliz que te rodea
Eres dicha. Eres luz Alex Ariel

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10 oct. 2010

UN MENSAJE DEL NIÑO JESUS

UN MENSAJE DEL NIÑO JESÚS

Cuento de Navidad


Danielito; un niño de diez años de edad, era hijo único de una pareja de no casados. La señora llevaba por nombre Concepción y el compañero de vida Natividad: eran personas de escasos recursos económicos, residentes en un pueblo vecino a la ciudad capital.
Ambos vivían de hurgar en basureros conocidos en aquel tiempo como “crematorios”, generalmente ubicados a orillas de los ríos y barrancas.
Él niño por obligación ayudaba a sus padres en esa faena, tanto en la recolecta de aquellos desperdicios como en la venta de los mismos.
Cierto día mientras introducía sus manos entre un promontorio de cartones y latas estrujadas, fue mordido por un animal que él describió como “una lagartija” pero del tamaño de un alacrán pequeño. De inmediato el padre corrió a socorrerlo, pero la referida alimaña, no la encontró.
En aquellos tiempos muchos de los trabajadores del campo acostumbraban fumar puros y eso hacía aquel hombre ese momento. También existía entre esta gente la creencia de que estregando tabaco masticado en la zona, sobre todo de las picaduras de animales, la ponzoña se desvanecía.
Los padres aplicaron el tratamiento y se despreocuparon por un momento de la situación de Danielito.
Eran las tres de la tarde de un día siete de diciembre. En la parroquia del barrio de Concepción de la capital, se celebraba en aquella noche la víspera del día de La Virgen de Concepción.
Ya casi entrada la noche llegaron a su casa. El niño lucía muy cansado, sudoroso y agotado y mientras tanto, la mano y todo su brazo derecho se inflamaba, y el dolor se hacía cada vez más insoportable.
Por sugerencias de la madre lo llevaron donde un curandero vecino. Este señor al darse cuenta de la gravedad de caso se negó a atenderlo y sugirió trasladarlo de inmediato al Hospital General.
Una de las enfermeras encargadas de la atención de Emergencias, calificó de no grave el caso y se limitó a entregar a la madre, una receta para reclamar pastillas para el dolor en la farmacia del Nosocomio, y una orden para que se presentaran al día siguiente a su respectiva consulta.
De regreso en su casa, la madre dio a beber dos pastillas al niño, de acuerdo a lo señalado por la enfermera. Con esa dosis, el niño se quedó dormido.
Amaneció el siguiente día, el padre temprano de la mañana recordó a la madre que llevarían al niño al hospital a la consulta ya señalada.
¡Bueno! Ya es hora de preparar al niño para llevarlo al hospital ─ señaló el padre.
Este día no puedo…recuerda que tengo que ayudar al padre en la misa de este día ya que la Comunidad de Señoras la ha dedicado a mi persona, por mi cumpleaños ─ respondió Concepción.
¡Ajá! ¿De manera que te importa mas tu cura y amigas, que tu hijo? ─ vociferó Natividad.
¡Mirá Nati! ¡Por favor! ─ contestó ella disgustada ─ al niño lo puedo llevar a la Virgen. Mediante Oraciones ella lo curará. Yo sé lo que te digo.
Danielito que al pasarle el efecto de las pastillas el dolor lo comenzaba a desesperar pidió al padre ─ papá. Vamos nosotros al hospital. Mi mamá tiene que atender su compromiso con la Virgen.
Está bien, hijo ─ respondió él, mientras enviaba a su señora, una furibunda mirada acompañada de frases…. (prohibidas por la censura).
Nati y la Concha tomó cada quién el camino que más le interesaba.
Daniel fue atendido por el médico de turno. Pero por razones desconocidas para la mente humana, el doctor diagnosticó nada grave aquel caso, por lo que recetó únicamente una pomada para la inflamación del brazo y otras pastillas con sus respectivas recomendaciones. Pero para el niño el dolor era tan insoportable que a momentos corrían sus lágrimas por sus mejillas tostadas por el sol.
De regreso a su casa Natividad después de aplicar al niño la medicina pidió que reposara un poco, que ese día no trabajarían.
El niño se recostó en su cama y el padre en una hamaca.
Después de cavilar un poco, el niño entre su angustia y dolor se dirigió su padre diciendo ─ papá…todavía es tiempo de asistir a la misa. Si gusta vamos aunque sea un momento.
Ajá. ¿Y como te sentís? ─ preguntó Natividad.
Me duele, y siento pesado el brazo pero no me impide en nada ─ apuntó el niño.
Pero te puede hacer daño el sol. Además; ¿Qué vas a hacer a la iglesia? ─ dijo el padre.
Quiero ver esa Virgen que tanto menciona mi mamá ─ respondió Daniel.
Eso es perder el tiempo. Te conviene mejor reposar, que de Vírgenes ni templos no vas a sacar nada ─ objetó el papá.
¡Bueno papá! Como usted dice. Esa Virgen manejada por el cura no me puede ayudar en nada pero…quiero ver ¡qué es lo que tanto hace mi mamá todos los domingos en esa iglesia! ─ expresó el niño en su inocencia.
Aquellas inocentes palabras de su hijo, resonaron en lo profundo de su conciencia, que Natividad inclinando el rostro se limitó a guardar silencio.
¿Qué le pasa papá? Se ha puesto pálido y tembloroso ─ indagó el niño ante la taciturna expresión de su padre.
Nada hijo. Solo que he recapacitado ante tus deseos de asistir a la misa. No puedo negarte que imagino que Dios te está llamando para su servicio en el Templo ─ manifestó el padre a pesar de su escepticismo.
Si papá. Me daré un frotadita de pomada en el brazo, y nos vamos ─ exclamó Daniel.
Minutos mas tarde ingresaban al Templo; aún no terminaba la Santa Misa. El niño recorrió toda la estancia con su mirada pero no descubrió ninguna señal de la madre.
El padre del niño, no acostumbrado a este tipo de reuniones despidiéndose de él recomendó ─ hijo. Me voy, tengo que ir a preparar los costales para la recogida de mañana. Te vas con tu mamá.
Si papá. Ya vamos a llegar nosotros ─ respondió el niño.
La Misa terminó. Danielito permanecía sentado en espera de su madre.
El niño siguió recorriendo su mirada en busca de la madre por todo el aposento, entre la gente que ya ese momento salía del Templo, pero ella no aparecía.
Luego centró la mirada en el Altar Mayor. Contempló por unos segundos el rostro inclinado de la Virgen. Luego le pareció ver que aquel divino Rostro se dirigía hacia él, y en ese instante una tenue, melodiosa y dulce voz le indicaba; “Ven. Acércate hasta frente al Altar”.
Él, movido como por una fuerza misteriosa, se acercó hasta quedar de pie frente al Altar.
¡Señora! ¡Madre Santa! ¿Qué desea de mí? ─ exclamó instintivamente el pequeño mientras juntando las manos las elevaba en dirección a la Celestial Señora.
¡Hijo! Te he llamado hasta acá porque quiero comunicarte que mi Hijo el Niñito Jesús, te espera el próximo veinticuatro de diciembre a las once de la noche en este mismo lugar. Por la picadura que sufriste no te preocupes que no es grave. Ahora vete a seguir aguardando a tu madre que ya pronto llegará hasta tu asiento. ¡Y algo más, hijito! Estas palabras que te acabo de expresar no las recordarás, sino hasta el veinticuatro al mediodía, y que mi Padre Celestial te bendiga ─ así concluía la Virgen aquel divino Mensaje.
Danielito tomó asiento nuevamente en el mismo lugar mientras con la mano izquierda se frotaba levemente al brazo dolorido.
La madre se aproximó hasta él inquiriendo ─ ¿ya te cansaste del esperar? Vámonos ya.
Si mamá. Nos vamos. Me está doliendo bastante el brazo ─ respondió el niño.
Aquella inflamación y el dolor fueron disminuyendo poco a poco al grado de no causarle mayores molestias.
El siguiente día aquella familia volvió a la normalidad en su humilde pero agotadora labor.
Pasaron los días. Los padres no se volvieron a preocupar por la salud del niño.
En el amanecer del veinticuatro de diciembre, al momento del desayuno el niño volvió a sentir dolor en el brazo, y la inflamación aparecía de nuevo.
¡Ay! ¡Papá! Me ha vuelto el dolor de todo el brazo ─ se lamentó el niño.
La madre corrió a cerciorarse del estado del brazo de su hijo y en el acto exclamó ─ ¡Dios Santo! ¡Mirá Nati! ¡Cómo le amaneció el brazo a esta criatura!
¡Dios mío! ¡Cómo hacemos! No lo podemos llevar al hospital porque allá donde nos compran las latas y el papel solo dos horas, de siete a nueve van a atender, y este momento son las seis y media ─ exclamó Natividad.
Perdóneme papá, yo no tengo ánimos para ir a ayudarles. Vayan a entregar los fardos ustedes, y aquí los espero. Todavía me queda un poco de pomada para el brazo ─ propuso el enfermito.
Si hijo, así lo haremos. Recuéstate un rato mientras volvemos. Ya veremos qué podemos hacer ─ expresó el padre.
Debido a las festividades Navideñas, la clientela demandante de entrega del material recolectado fue mayor que en otra época. Nuestros personajes fueron atendidos por los encargados del negocio, cerca de las once del día, motivo por el cual tardaron en regresar a la casa.
De regreso a su hogar ambos caminaban cabizbajos y meditabundos.
De pronto; ella rompiendo aquel silencio exclamó ─ Oíme Nati. El día de la misa de la Virgen, cuando me acerqué a Danielito que esperaba sentado en la banca allá en la iglesia, tuve la sensación de haberlo visto platicar con ella frente al Altar.
Bueno…cuando uno está preocupado por algún hijo, cualquier cosa se le puede ocurrir. Pero con eso; ¿qué me querés decir? ─ contestó el padre un poco distraído.
¡Bueno!. La verdad es que se me ocurre que deberíamos llevarlo esta noche a visitar al Niño Dios ─ manifestó ella.
Natividad detuvo sus pasos por unos segundos y llevándose una mano a la barbilla y con la vista fija en la nada, como impulsado por algo misterioso exclamó ─ ¡Hombre Concha! ¡Qué casualidad! ¡Eso mismo iba pensando yo en este momento, y aunque como vos sabés; no soy ningún supersticioso ni creyente; ¡talvez! ¡Se puede dar algun milagro! ¡Quién quita! El Niño Dios y esa tu tan mentada Virgen puedan sanar a nuestro hijo de ese su percance.
¡Gracias Madre Santa! Este hombre ya cayó a la cuenta. Ya aceptó que solo tu Poder y la Gracia de Dios podrá sanar a mi Danielito ─ dijo para sí misma la madre alabando a la Virgen de Concepción ─ ¡S! Nati. Tengamos fe en las cosas de Dios. Estoy segura que esta misma noche desaparecerá ese martirio del brazo de Danielito.
Llegaron a su humilde choza. El niño se había quedado dormido en una hamaca, con el brazo enfermo al descubierto y tendido sobre el pecho.
Pero todo el brazo estaba muy inflamado y terriblemente amoratado.
Natividad, al contemplar a su hijo en aquel estado, cubriéndose el rostro con ambas manos, gritó escandalosamente (extraño en un hombre) ─ ¡Mi hijo! ¡Dios mío! ¡Mi hijo! ¡Llevémoselo ya a la Virgen,
Ante la angustiada locución del padre el niño se despertó impresionado y preguntó extrañado por aquella inusual expresión ─ ¿Qué sucede papá?
¡Tu brazo, hijo! Se ha puesto peor ─ se adelantó a responder la madre.
¡Ay hijito! ¡Te ha de doler demasiado! ─ expresó el padre.
Si. Me duele un poco mas que ayer. Pero estoy bien ─ manifestó el niño.
Danielito se había sentado en la hamaca e intentó recostarse de nuevo, pero al tratar de hacerlo quiso extender el brazo dolorido a la altura de la frente pero la inflamación se lo imposibilitó. Este movimiento le hizo dar un grito de dolor y angustia exclamando ─ ¡Dios mío! ¡Virgen Santa, ayúdenme!
¿Verdad que te duele demasiado? ─ observó el padre.
Si papá. Hay momentos en que me desespera ─ comentó el niño.
Por el temor al dolor Daniel permaneció sentado en la hamaca frotándose el brazo de vez en cuando.
Dieron las cuatro de la tarde; el niño no empeoraba ni mejoraba.
¡No! ¡Como quiera que sea! Vamos a llevarte al hospital. No creo que no haya atención para enfermos esta tarde ─ expuso el padre-
No hombre Nati. Te repito; tengamos fe. Esperemos a llevarlo esta noche ante el Niño Dios ─ respondió la madre.
Ante aquella exposición de la madre; el niño dando un espectacular salto se puso de pie frente a sus padres y exclamó ─ ¡Mamá; papá! Este momento recuerdo que… ¡pero siéntense por favor! Les quiero contar algo que la Virgen me anunció aquel día en la iglesia.
¡Hijo! ¿De qué se trata? Me extraña que ni el dolor te impidiera ponerte de pie tan bruscamente ─ señaló el padre.
Si ─ respondió el niño ─ Sucede que la Virgen con sus ojitos me pidió que me acercara hasta frente al Altar. Luego me dijo que la picadura del animal no era grave, y que su Hijo; El Niñito Jesús me esperaba allí mismo en la iglesia, este día veinticuatro a las once de a noche. No me dijo qué mensaje me dará el Niño Dios. Otra cosa; y esto lo acabo de recordar: que me dijo que de lo que me indicó ese día no recordaría sino hasta el veinticuatro al mediodía. Ustedes regresaron casi al mediodía, y sin embargo hasta este momento llega a mi mente aquella recomendación de la Virgen. Así que no es necesario que vayamos al hospital. Yo creo que el Niño Dios me sanará.
Y así; Nati y la Concha pasaron el resto de aquella tarde preguntándose a sí mismos, qué misterio rodeaba la vida de su único hijo.
La madre, entre aquella incertidumbre sin respuesta para ella; se dedicó a preparar algunos bocadillos para la cena de esa noche; mientras llegaba la hora de marcharse hacia iglesia que distaba de un kilómetro de su vivienda.
El padre en la misma situación de ella, se ocupaba en arreglar el tradicional nacimiento.
Debido a la ubicación de su vivienda para llegar hasta el Templo tenían que atravesar gran parte de la ciudad.
La Santa Misa del Niño era celebrada a las doce de la noche. Pero entre las nueve y las once y media se llevaban a cabo los ensayos y presentaciones de pastorelas que visitaban desde varios pueblos vecinos. Por lo general a las once de la noche se otorgaban los tradicionales presentes a la imagen del Niño en el Altar del nacimiento por las delegaciones de las pastorelas,
A las once ya los padres de Danielito esperaban alguna señal acordada por la persona encargada de la seguridad del altar, para presentar a su hijo. Pero no hubo ninguna señal especial.
Llegada las once en punto, Danielito de pie frente al nacimiento, mientras contemplaba la bella Imagen del Niño Dios recibió en su mente una divina orden “Daniel acércate a mí; este momento que los pastores se han retirado. Ven, arrodíllate y escucha: Mi Padre Celestial me ha encomendado velar por ti y tu familia. Tus padres son personas piadosas pero su pobreza les hace actuar en contra de su propio sentir y pensar. Tu madre entre lágrimas clama a mi Padre. Tu padre entre su propio escepticismo también llora por poder gozar del amor y la Gracia de Dios. Mi Padre ha visto las lágrimas y escuchado el clamor de tu madre, y de tu padre ha escuchado el llanto y expresiones de angustia en busca de perdón por su falta de fe. Es por eso, Daniel; que Dios mi padre, otorga el perdón y envuelve con su manto de amor a tus padres, y todo aquel que como ellos, busquen la gracia Divina de Dios. La vida de ustedes cambiará. Tus padres encontrarán un mejor trabajo, y estarán en condiciones de enviarte a la escuela. Tú alcanzarás tus metas, y llegarás a ser un buen mensajero de la palabra de Dios. Que mi Padre te bendiga por siempre; AMEN”.

Y así; un mensaje más del Niño Jesús, se cumplía en este mudo de angustia y desesperación.

Daniel fue; por el resto de su vida, un buen Misionero de la Fe Católica.

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Crisanto Fernández Mejía

Usulután, 28 de noviembre de 2009

3 oct. 2010

ANGELITO

ANGELITO

Soneto

A mi nietecito Miguel Ángel

Como nace la aurora en el oriente
Cuando silba la brisa matinal
Hoy las aves ofrecen dulcemente
Su trinar en ambiente musical.

Un hogar, ahora luce reluciente
De esperanza, fe y gracia celestial
Todo es gloria y hay paz en este ambiente
En sus almas hay gozo sin igual

Hay un Ángel que trae un gran caudal
De alegrías y vida consecuente
Y amparo ante todo vendaval.

Eres tú; el alivio a todo mal
Serás fe y esperaza eternamente
Angelito; eres tú; ese manantial.

(Usulután - 1ro. de septiembre 2010)

22 sept. 2010

ON THIS DAY PLEASURE

ON THIS DAY PLEASURE

(My grandson Arielito,
On the day of his baptism)

With its cheerful melody notes.
And a dance early-morning breeze;
This home is now pleasant grace
Has framed a morning concert.
A concert in souls this day
They are songs of faith in the hearts
All being said, praise and blessings
Everlasting joy and musical environment.

This day, the waters of baptism
Other being in the world have crowned
Celestial Power has entrusted you
His Grace and Love, the True Witness.
Arielito, peace comes to you
For the Glory of God were chosen
A home blessed by Heaven
You are the light, peace and love, Alex Ariel.

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18 sept. 2010

DATOS BIOGRAFICOS DE EUSEBIO GIRON PEREZ

DATOS BIOGRÁFICOS DE EUSEBIO GIRÓN PÉREZ

Eusebio Crisanto Girón Pérez (conocido como Eusebio Girón Pérez)
Nació en San Salvador, El Salvador, el 21 de Junio de mil novecientos veintisiete; a inmediaciones del Hospital Rosales de San Salvador, en el Barrio de Santa Lucía.
Hijo de Crisanto Girón y Tomasa Pérez.
Su padre, era hijo de Perfecto Fernández, y Paula Girón. Todos, capitalinos San Salvadoreños.
Su madre; hija de Marcelino Eliseo Mejía, y Genoveva Pérez. Los tres, de el municipio de Apopa del departamento de San Salvador.
Estudio, en la Escuela Joaquín Rodezno de la capital. Cursó hasta cuarto grado. Ya que del quinto, solamente estudió cuatro meses por motivo de enfermedad.
A la edad de 14 años, en el año de 1941, comenzó a aprender el oficio de la carpintería de construcción, con un maestro en la colonia Harrison del barrio San Jacinto
Por invitación y facilidades otorgadas por un Arquitecto profesor; estudió, auque esporádicamente, (por más de dos años) en una Escuela de dibujo de nombre Alberto Imery; el dibujo arquitectónico, que muy pronto asimiló, poniéndolo en práctica, poco tiempo después.
Desde muy temprana edad. Mientras estudiaba en la escuela Joaquín Rodezno de San Salvador, le llamó la atención la lectura, la historia y la poesía, a través del libo “El Lector Cuzcatleco” para tercer grado
Y comenzó a escribir unos sencillos temas en poesía, (como algo nato), dedicándose en lo sucesivo, a escribir algunos pequeños cuentos y poesías cortas.
Años mas tarde escribía algunas novelas como. Las aventuras de Belarmino, (cuento del género Oriental, en poesía), “El Calvario de Mamerto”, “Las críticas de mister Stewar”, “El desfile Bufo de los estudiantes”, (basándose en un desfile bufo de Estudiantes Universitarios en 1945). En alas del Destino, y otras historias pequeñas.
En el terremoto del 3 de Mayo de 1965, muchas de estas obras quedaron semi-destruidas bajo el derrumbe de una pared de su cuarto de habitación a inmediaciones de la colonia Panamá de San Salvador. Y luego una intensa lluvia posterior al terremoto ese mismo día por la tarde, destruyó gran parte del resto de pequeñas obras, entre ellas casi todas las poesías.
Se logró recuperar buena parte de En Alas del Destino; El Calvario de Mamerto; y algunas obras en poesía como Un Amor en la Campiña; y algunas pocas poesías, no así ninguno de los cuentos.(Que era cuentos para lectura de recreación infantil).

La novela “En Alas Del Destino” es un fragmento de la historia del Autor.
Se desarrolla en plena vida laboral de este

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Gracias a Dios; Eusebio, esposa e hijos, resultaron ilesos de esta catástrofe
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En el año de mil novecientos setenta y dos se traslado a Usulutan.
Participó en concursos de cuentos Navideños de la Casa de la Cultura de Usulutan, en donde obtuvo un segundo lugar. Participó con el seudónimo de “Chebo Gírez”

Por mucho tiempo había pensado en un Seudónimo definitivo. Después de señalar algunos; decidió que este, estuviera compuesto de manera familiar.
Fue así como decidió tomar: su segundo nombre; Crisanto, el segundo apellido del padre; Fernández, y el segundo de su madre; Mejía. Quedando formulado así:
CRISANTO FERNÁNDEZ MEJÍA

Cuenta con seis novelas, de las que En alas del Destino ya está a la venta por Internet; las demás; inéditas así como cinco cuentos (uno de ellos en poesía) y una serie de poesías. Espera en Dios que a finales de este año, estará por publicarse, una novela mas, y un poemario.

Usulután, Enero de 2009

15 sept. 2010

ESTOY EN EL UMBRAL

ESTOY EN EL UMBRAL

Estoy en el umbral de mi existencia
Crepúsculo imparable de mi vida
Talvez hoy mi pobre alma resentida
Presiente ya el momento del adiós.
Se acerca ya implacable mi momento
Sentencia inexorable del destino
Voy rumbo hacia el final de mi camino
Designio que marcado fue por Dios.

Soñé que me acercaba al infinito
En alas de mi pobre fantasía
Y así mi subconsciente día tras día
En mi alma una esperanza dibujó.
Buscando fui en el tiempo, paz y anhelo
Mas hoy llorando está mi fe perdida
La gloria que buscaba en esta vida
Cruelmente mi destino me negó.

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Usulután, 15 de septiembre de 2010

11 sept. 2010

A SAN FRANCISCO DE ASIS


A SAN FRANCISCO DE ASIS

¡Oh! Francisco de Asís del Cielo enviado
Fiel Soldado; Instrumento de Jesús
Que acudiste obediente ante el llamado
Que te hiciera pendiente de la Cruz.

Al poder de este mundo renunciaste
Eligiendo pobrezas y dolor.
Y a auxiliar al enfermo te entregaste
Con paciencia, oraciones y fervor.

¡Oh! Francisco de Asís fuiste un ejemplo
De obediencia ante Dios que todo ve
Por mandato forjaste el Santo Templo
Que es del pueblo alimento de su fe.

Tu eres siempre el alivio de los males
Para quien de Dios pide bendición
Renunciando a los bienes terrenales
Diste al mundo tu vida en Oración.

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10 sept. 2010

DATOS CURIOSOS

¿Sabes porque el anillo de compromiso
se usa en el cuarto dedo?

Existe una leyenda china que lo puede explicar de manera bonita y muy convincente....
Los pulgares representan a los padres.
Los índices representan tus hermanos y amigos.
El dedo medio te representa a ti mismo.
El dedo anular (cuarto dedo) representa a tu pareja.
El dedo meñique representa a los hijos.
OK...primero junta tus manos palma con palma, después, une los dedos medios de forma que queden nudillo con nudillo así como se muestra en la imagen....


Ahora intenta separar de forma paralela tus pulgares (representan a los padres), notaras que se abren porque tus padres no están destinados a vivir contigo hasta el día de tu muerte, únelos de nuevo.
Ahora intenta separar igual los dedos índices (representan a tus hermanos y amigos), notaras que también se abren porque ellos se van, y tienen destinos diferentes como casarse y tener hijos.
Intenta ahora separar de la misma forma los dedos meniques (representan a tus hijos) estos también se abren porque tus hijos crecen y cuando ya no te necesitan se van, únelos de nuevo.
Finalmente, trata de separar tus dedos anulares (el cuarto dedo que representa a tu pareja) y te sorprenderás al ver que simplemente no puedes separarlos...eso se debe a que una pareja esta destinada a estar unida hasta el ultimo día de su vida y es por eso porque el anillo se usa en este dedo.

13 ago. 2010

MI FATHER IN THIS DAY

MY FATHER IN HIS DAY

(SONET)

My Father, you are blessed soul
Your life to be delivered in full.
You are light that illuminates my path.
For my soul and you are such a blessing.

Taught me to build my own life
You put it in my hands carefully
Sometimes the pen and ink
Many others the chisel and mallet.

With your example you have set in my life
Love for a lifetime of experience
Hope, faith and blessing.

Today I offer you, O father! On this day
These verses of that happiness and joy
It is in them, made my life song.

Crisanto Fernandez Mejia

12 ago. 2010

LA VIRGEN DEL ASERRADERO

LA VIRGEN DEL ASERRADERO

(Cuento)


En la población de Ayutuxtepeque, al norte de la ciudad capital de San Salvador se ubicaba en el cantón San Roque en las afueras de la población; una finca propiedad de una acaudalada familia de apellido Vilanova.
Estos señores también eran dueños de una finca cafetalera en el volcán de San Ana.
Entre mis cualidades como obrero, me desempeñaba esporádicamente en el trabajo que llamábamos “de Sierra”, o sea, aserrando madera para la construcción y esta vez acabábamos de terminar, con mi inseparable compañero de sierra, un lote de madera en aquella finca en Santa Ana.
Luego se nos encomendó aserrar dos “trozas de madera de cedro” en Ayutuxtepeque, trabajo que concluimos en dos semanas y media.
Al sur de la iglesia del pueblo, se levantaba una humilde vivienda de bahareque, con un corredor frente la calle. Era la morada y lugar de trabajo de una anciana señora de nombre Martina, que vivía de la venta de tortillas y tamales a cualquier hora del día.
Todas las mañanas pasábamos, con mi compañero de sierra, a desayunar con aquellos riquísimos tamales de gallina.
El trabajo se terminó un día miércoles; pero teníamos que asistir, por disposición del patrono; a recibir el pago correspondiente el jueves por la mañana, a sus oficinas contiguo a la Alcaldía Municipal de Ayutuxtepeque, al poniente de la iglesia parroquial.
Llegamos como siempre donde la niña Martina, esta vez a la hora de almuerzo, a saborear los sabrosos tamalitos. Mientras comíamos, recordé un bonito sueño que tuve ya casi al amanecer de ese día; y comencé a relatar a mi amigo y compañero; aquella maravillosa experiencia.
Imagínate Toño ─ expresé a mi amigo ─ que esta madrugada, soñé que…en aquel chaparral de zarza que está frente a la aserradera; donde colocamos las cantimploras del agua; veía una virgen, muy linda y radiante, rodeada de campanilla moradas, de esas que solo florecen en este tiempo de principios de verano. Alrededor del portalito que forman las ramas de la zarza, cantaban muchos pajaritos; aunque no vi ninguno de ellos.
Me emocioné tanto que me acerque hasta frente al portalito; y en ese momento… ¡Dios mío!…créeme… ¡aquella virgen… me sonrió! Ese momento extendí mis brazos en señal de devoción; pero ese instante abrí los ojos; y lo único que vi fue a mi madre que ese momento se acercaba a mi cama para despertarme; pues ya había amanecido.
Mi madre quizá comprendió que algo de mi agrado había soñado; contestándome los buenos días se limitó a sonreír.
Me extraño ver que mi amigo, sentado frente a mí, se había quedado estático con la mirada fija en algún lugar del aposento.
Luego volviendo la mirada hacia el sitio que tan insistente observaba Toño; me di cuenta que tras de mi; había una señora de pie, con las manos entrelazadas a la altura del mentón y la mirada fija en el piso; pero no le dimos importancia.
Después de almorzar, nos despedimos, y nos encaminamos cada quien para su casa.
Al día siguiente; al acercarnos a la casa de la señora tortillera; nos sorprendió ver que en la calle frente al comedor, y en dirección hacia San Roque, lugar de la aserradera; circulaba mucha gente, sobre todo señoras; unas con candelas y otras con ramos de flores en sus manos.
Mirá Toño… ¿Qué sucederá aquí? ─ indagué ─
¡Alguna fiesta se tendrán!, aunque yo soy de por aquí y no recuerdo que celebren la memoria de algún santo, o algo por el estilo ─ respondió mi amigo.
Entramos a solicitar nuestro desayuno de tamalitos de gallina. Mientras la niña Martina servía nuestro manjar, Toño preguntó ─ niña Tina ¿qué pasará en el pueblo?
Ah…que la señora Candelaria...aquella que estaba detrás del maestro Chebo, ayer a la hora de almuerzo; oyó la plática de él acerca de un sueño con la virgen…
…Ah. Si. La observé, y le noté algo raro, como si tramara alguna cosa ─ interrumpí.
Pues esta señora, viene de la finca Yanira; que queda como a cuatro cuadras de aquí. Esa mujer es una revoltosa y pendenciera, aunque tiene su lado bueno, y eso si se lo admiramos. Cuando ella quiere, es muy amigable y servicial con amigos y vecinos. Pues ella, cuando ustedes se fueron, salió ella también quien sabe hacia donde. La verdad es que como a las tres de la tarde, unas de mis amigas vinieron corriendo a preguntarme si me daba cuenta de la aparición de un virgen en la quebrada el matasano.
Ella les contó que llegó a la aserradera de ustedes a recoger aserrín para relleno de sus muñecas de trapo que elabora para llevar a vender a Mejicanos. Allí frente al lugar donde ustedes trabajan la madera hay una parra de zarza, y ahí se le apareció la virgen ayer como a dos de la tarde. La virgen la llamó y asegura que le dijo ─ ¡Candelaria! Te he llamado porque quiero que sepas que te nombro “santa entre las santas”, y me ayudarás a velar por mis hijos en este pueblo ─
¡Caramba! ¡No hay duda! Esa señora está trastornada de la mente ─ comentó Antonio.
Hoy que recuerdo... ¡si, es cierto que nos ha pedido aserrín para su trabajo! ─ recalqué.
Después del desayuno, nos dispusimos para encaminarnos hacia la oficina del patrón; pero antes decidimos ir a dar un vistazo al lugar, para cerciorarnos de que los mozos de la finca hubieran retirado ya, los sobrantes de madera que trasladarían a la bodega.
¡Cual sería nuestra sorpresa, al encontrar en la calle hacia San Roque, y frente a la entrada a la ubicación de la aserradera que ya estaba siendo demolida; una serie de vendedoras de frutas, golosinas, flores y candelas!
Pero…aún más sorprendido quedé, al tropezar con una canastada de mangos tiernos; fruta muy escasa desde los meses de abril y mayo, hasta febrero del siguiente año. ¿Será un milagro?- me pregunté-
Todo el lugar, la parra de zarza inclusive; estaba cubierto de diferentes flores y velas encendidas; y entre las piedras de la quebrada y retazos de madera de las trozas; me conmovía ver varias señoras cubiertas con sus rebozos negros, o de color; unas invadiendo el ambiente con sus plegarias, “Santa María madre de Dios ruega por nosotros” y otras “Viva la virgen nuestra patrona…”
Después de recibir el pago nos encaminamos hacia Mejicanos a buscar nuestros nada despreciables y tan necesarios traguitos entre una que otra cerveza. Pero en el camino comentábamos; Mirá Chebo…aquí entre esta gente…hay verdadera religión ─ expresó Antonio.
Bueno…Si. Hay fervor religioso. No hay duda; que entre la ignorancia; existe la verdadera Fe ─ manifesté.
Esa virgen vivirá…en el corazón de toda esta gente. Porque…imagen de bulto no la tendrán ─ objetó Toño.
¡Pero qué mas!...la llevan en su mente y su conciencia. Y quiero añadirte algo: aunque no hay imagen visible...le llamaremos...”La virgen del Aserradero” ─
¡Hummm.......! Yo dijera que no. Eso es darle mas gancho a la gente que esta señora haya engañado ─ manifestó Antonio
Tienes razón. ¡Pero bien! Aunque nadie lo sabrá; me cabe la satisfacción de haber soñado, talvez para bien de todo un pueblo; con LA VIRGEN DEL ASERRADERO


Crisanto Fernández Mejía

8 ago. 2010

LOS GOLPES DE LA VIDA

LOS GOLPES DE LA VIDA

No sé lo que me pasa, qué pena estoy pagando
Yo que gocé de amores no más como placer
Llegaron a mi vida y así fueron pasando
Mujeres que a su entrega no supe responder.

Pasaron por mi vida los años sin clemencia
Dejando como historia vacíos en mi amor
Yo fui de los amores, un ser sin experiencia
La fe de las mujeres pagué con el dolor

Yo le negué a la vida la paz de un cielo abierto
No tuve para mi alma responsabilidad
En este falso mundo, viviendo estuve muerto
Vagué sin rumbo fijo muriendo de ansiedad.

Pero hoy por un cariño por fin estoy viviendo
Porque hoy tengo en mi amada un ser por quien cantar
Yo nunca había querido como hoy estoy queriendo.
Los golpes de la vida me han enseñado a amar.

Crisanto Fernández Mejía

POR MIS ERRORES

POR MIS ERRORES

Qué amarga fue la vida, qué ingrata fue conmigo
Lo que antes fue alegría hoy es desilusión
La historia me recuerda la esposa de un amigo
Ella cayó en mis brazos, sin ley ni condición.

Embargan mi conciencia caprichos del destino
Será que estoy saldando talvez una misión
Los mares de la vida crucé con desatino
Vagué sin rumbo fijo, sin paz ni dirección.

Porqué tanta ironía se esconde en los humanos
Visitas diseñadas, y frases de ocasión
Allí entre la confianza y en apretón de manos
Lo sé por experiencia, se esconde la traición.

Con un hogar dichoso y eterno yo soñaba
Más, solo fue un ensueño que en mi alma enmudeció
La madre de mis hijos, mujer que tanto amaba
Con mi mejor amigo, vilmente me engañó.

Qué página más negra del libro de la vida
Historia que el destino cruelmente me trazó
Hoy pago ir errores, mi fe ya está perdida
El precio de un pecado, la vida me cobró.

Crisanto Fernández Mejía

6 ago. 2010

ESTA Y AQUELLA

ESTA Y AQUELLA

Yo tengo mi querida mi amada compañera
Yo vivo aquí a su lado. Y es de otra mi querencia
Porque hay otra en mi vida, soy juez de mi conciencia
Es de esta mi cariño, y de aquella el corazón.
Me ofrecen sus caricias, sus besos, sus abrazos,
Aquí mi compañera, sincera y consecuente
Allá mi dulce amada que vive aquí en mi mente
Es esta mi esperanza, y aquella mi obsesión.

Es esta de ojos negros. Aquella, ojos castaños.
Las dos son trigueñitas, alegres y risueñas
Son toda mi alegría, y así también son dueñas
De un alma enamorada, y solo corazón.
Cuando esta está en mis brazos, de aquella es el momento
En cada beso de esta, presiento los de aquella
Ya esta ha presentido que mí; no solo es ella
Aquella si lo sabe, y soy de ella la ilusión.

Cuando esta yo contemplo dormida entre mis brazos
De aquella, la nostalgia, me agobia y me devora
Cuando esta me acaricia y me dice que me adora
Oigo una voz que dice, “Y yo te adoro más”.
Qué haré yo, en esta vida, con estos dos amores
A esta la deseo, y siempre la he querido
Aquella no la dejo, la quiero y no la olvido
Mujeres que no quiero, dejar de amar jamás.

Crisanto Fernández Mejía

5 ago. 2010

EL RATON DORADO DE ALFREDITO

(Cuento corto)


En un municipio al norte de la ciudad capital, y a inmediaciones de un pequeño pero reconocido río, existía un caserío de humildes campesinos que vivían de sus parcos cultivos de hortalizas y otras siembras.
Un señor muy entrado en años de nombre Genaro; era el de mayor porción de terreno, por lo que también sembraba un pequeño frijolar con la única ayuda de se esposa y su pequeño hijo de diez años, de nombre Alfredito.
Alfredito era un niño muy inquieto, que en sus ratos libres, acostumbraba a salir con su hondilla por la orilla del río a cazar garrobos, los que cocinados por su madre, servían de suculentos almuerzos en aquel hogar. Pero dentro de estas entretenciones, le gustaba jugar con cadáveres de lagartijas, arañas que ellos llamaban de caballo (tarántulas) y otras animalitos. Es de hacer notar que aquellos montes abundaban los ratones, comadrejas y sobre todo las peligrosas culebras de varias especies.
Cierto día, siguiendo una comadreja, se encontró con una rata (animalitas de mayor tamaño que los ratones) que salió de entre la maleza y corrió hacia un pequeño agujero entre otro matorral. Antes de entrar al agujero, se paró sobre sus patas traseras y lo volvió a ver como retándolo a seguirla. En ese instante el niño observó que entre los dientes, el animalito sujetaba algo metálico y brillante; pero de inmediato se perdió al entrar al agujero.
Con mucha curiosidad y aunque con temor a las víboras que solía encontrar en esa clase de cuevas, tomó su machete que mantenía aunque sin vaina, pendiendo del cinturón, y comenzó a excavar ensanchando aquel agujero.
Al animalito en mención ya no lo volvió a ver.
Después excavar como dos metros hacia dentro del matorral, encontró un nido extrañamente hecho de zacate seco. ─ Los ratones no hacen nidos así se dijo para si ─ Y mas extrañado aún descubrió que el piso del nido estaba cubierto de monedas como de plata. Pero no solo eso sino que alrededor del nido había al parecer, monedas de oro.
Con temor; como dije antes; a la presencia de algunos reptiles venenosos, comenzó a recoger aquellas monedas, que por su volumen, se le hizo necesario quitarse la camisa para envolver aquel misterioso hallazgo.
Corrió a su casa. Eran ya cerca de las cuatro de la tarde, su padre aún no regresaba de trabajar. Corrió hacia su madre exclamando con vos taciturna: -aún no recobraba la lucidez de su semblante- ¡Mamá, mamá, mire lo que me encontré!
La madre tomó de aquellas manos temblorosas de emoción y asombro, la camisa que envolvía aquel misterioso puñado de monedas, y aún mas sorprendida exclamó ─ ¡Hijo! ¡Esto es un tesoro! ¡Son monedas de oro y planta! ¿Dónde lo encontraste?
El niño ya bastante repuesto de su asombro, relato a la madre la verdad de los acontecimientos.
Ese instante llegaba el padre, y con sorpresa pero mucho júbilo recibió la agradable noticia.
¿Qué opinas de esto, Genaro?─ preguntó la señora.
¡Hoy que recuerdo! Hace pocos días, al querer consultar mi reloj, se me destrabó la leontina, y cuando la quise recoger del suelo, algo la arrastraba hacia un montón de basura, yo tuve miedo porque se que hay animales que les llama la atención el brillo de los metales, y los llevan a sus madrigueras; pero a mí me preocupó que fuera alguna culebra y por eso no intenté en recuperarla. Es posible que alguno de estos animales fuera lo que tú vistes, hijo ─ comentó don Genaro.
¿Pero porqué será eso? Indagó la señora.
Solo Dios lo sabe ─ respondió Genaro.
¿Y qué haremos con eso? ─ inquirió el niño.
Iremos al centro a buscar una joyería; a ver cuanto nos dan por esto ─ dijo el padre.
Y así al día siguiente, todos se dirigieron a la capital. Encontraron una buena joyería, y muy honestamente les pagaron…diez mil pesos por la mercancía. Con esto regresaron a la casa, e inmediatamente Genaro compró el pueblo; una bonita casa, y la señora instaló una pequeña tienda de artículos varios.
Alfredito ingresó a la escuela; y todo fue felicidad para la familia.
Pero Alfredito exclamaba para si ─ el animalito que me condujo a la cueva; parecía un ratón; de manera que mandaré a hacer una figura con forma de ratón de color dorado; y le llamaremos a la tienda…”El Ratón Dorado”


Usulután, El Salv.
Crisanto Fernández Mejía
FRASES CELEBRES


DICHOSO ES AQUEL QUE MANTIENE SU PROFESION, QUE CONICIDE CON SU AFICION.( G. B. SHAW)


EL AMIGO HA DE SER COMO EL DINERO, QUE ANTES DE NECESITARLO SE SABE EL VALOR QUE TIENE, (SOCRATES)

NO EXISTE VIENTO FAVORABLE PARA QUIEN NO CONOCE SU RUMBO. (SÉNECA)

CUANDO HAY DIVERSION, AUMENTA LA MOTIVACIÓN.

EN EL MOMENTO EN QUE DEJAMOS DE SOÑAR, EL UNIVERSO SE PARALIZA.
LAS DUEÑAS DE UN CORAZON

(Cuento)

En un conocido barrio al sur de la capital; barrio conocido como “La barriada alegre”, vivió una familia de escasos recursos económicos.
Isidoro; el jefe de la familia; era un agente de la Guardia Nacional, que debido a su compromiso, únicamente asistía cada quince días al lado de su esposa de nombre; Elena Saldaña.
Como sabemos; en todo lugar existen algunos varones inescrupulosos: que se aprovechan de situaciones como la este matrimonio; y mas aún; de la ingenuidad de algunas jóvenes esposas.
Este era el caso de José Santos Jiménez, un vecino que desde hacía algún tiempo, valiéndose de la ausencia del esposo, frecuentaba a Elenita, que por su inexperiencia había caído en las garras de la maldad y el engaño de Chepe (como era conocido aquel sujeto).
“La barriada alegre” celebraba cada diecinueve de marzo las fiestas en honor a San José; patrono del lugar, y estas, en esa semana estaban en su apogeo. Casi en todas las casas, por las noches celebraban humildes pero atractivos momentos bailables.
Como a las seis de la tarde; en la víspera de la celebración religiosa; llegó José a casa de Elenita; como muy a menudo lo hacía; para invitarla al baile de carnaval que esa noche era celebrado en el atrio de la iglesia.

Pero oigamos como José Santos cantando relata los acontecimientos:


LAS DUEÑAS DE UN CORAZON

Era un domingo del mes de marzo.
El sol se había ocultado ya.
…En una puerta frente a la calle
Una muchacha sonriendo está.

Un mozalbete también sonriente
Que de improviso se le acercó;
Acariciándole una mejilla
A una fiesta la invitó.

Y ella contesta ─ no José Santos
Vete tú solo que yo no iré.
Hoy esta noche viene mi esposo
Por tanto – Chepe – hoy no podré.

Pero Elenita, si tú me quieres
Como otras veces, hazlo por mí
Cuando él se duerma vengo a llevarte
Como a las once vendré por ti.

No José Santos. Y ya no insistas
Habrá otras fiestas, cuando él no esté
Vete tu solo te lo repito
Que acompañarte hoy no podré.

¡Pues si no vienes, elije ahorita!
¡O tu marido…o solo yo!
Y José Santos sacó enojado
Una pistola y le disparó.

Así Elenita: con un lamento
En su agonía lo contempló
Con ambas manos contra su pecho
Junto a la puerta se desplomó.

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Hoy José Santos vive el recuerdo
Tras de las rejas de su prisión
…Que cinco balas de su pistola
Fueron las dueñas de un corazón.

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EN ESTE GRATO DIA

EN ESTE GRATO DÍA
(A mi nietecito Arielito,
En el día de su bautizo)

Con sus notas de alegre melodía.
Y una brisa de danza mañanera;
Este hogar que hoy es gracia placentera
Ha enmarcado un Concierto matinal.
Un concierto en las almas que este día
Son cantares de fe en los corazones
Todo es dicha, alabanza y bendiciones
Gozo eterno y ambiente musical.

Este día, las aguas bautismales
Otro ser en el mundo han coronado
El Poder Celestial te ha encomendado
De su Gracia y Amor; Testigo fiel.
Arielito; la paz viene contigo
Por la Gloria de Dios fuiste elegido
De un hogar por el Cielo bendecido
Tú eres luz; paz y amor; Alex Ariel.

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Crisanto Fernández Mejía
A mi nietecito
FRANCISCO JOSE
EN SU PRIMER CUMPLEAÑOS


Esta fecha de paz y de alegría
Hay un ángel que brilla con fulgor.
Es Francisco José que en este día
Ha traído a este hogar, dicha y amor.

Engalana este hogar desde el primer día
Su presencia en nuestra alma y corazón
Hay cantares de dicha y armonía
Y el ambiente se ha vuelto una canción

Este día hace un año desde el Cielo
A este mundo tu gracia descendió
OH Francisco José gracia y consuelo
A un hogar que con ansias te esperó

Dios bendice este hogar con tu presencia
Tú serás luz eterna y bendición
OH Francisco José eres la esencia
De la vida, y la paz del corazón.

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